He encontrado esta referencia en el genial blog Educación tecnológica del compañero Celestino Arteta, profesor de educación especial y audición y lenguaje.
Se trata de KidRex, un buscador que utiliza el motor de Google pero con el Google Safe Search activado con lo que las búsquedas filtrarán cualquier web de contenido violento, sexual y temas no aptos para menores.
Además como podéis ver en la captura siguiente, el interface es muy adecuado para utilizarlo en educación infantil y primaria.
Calatayud Salom, M.A. (2009). Entresijos de los centros escolares. Desvelarlos para mejorarlos. Málaga: Aljibe.
La idea fundamental que nos quiere dar la autora María Amparo Calatayud en su libro es que la escuela presenta dos caras fundamentales. Una visible y evidente, que es la que conocemos y que se contrapone a la escuela oculta, una escuela llena de entresijos, secretos y misterios que hay que desentrañar, no sólo para conocerlos, sino también para intentar optimizarlos. Para ello conviene acercarse a ellos desde diferentes prismas relacionados con la parte relacional, la cultura o el liderazgo educativo. Todo esto que forma “lo no explícito” (los entresijos) del colegio es la base fundamental de las tesis centrales del libro. De eso y de la necesidad de comprenderlos ya que sólo con lo visto desde el patio de butacas no podemos mejorar la escuela. Hace falta saber, conocer, identificar y comprender la parte invisible para que ese proceso de mejora y transformación se produzca.
¿Habéis reflexionado sobre la animación alguna vez? Supongo que por animación tomaréis principalmente Disney. ¿Qué os parece el papel que le toca a la mujer (pobres chicas indefensas como Cenicienta, Nala, Blancanieves, Jasmine, etc... con pocas excepciones como Mulan o Nani y auténticas h de p como Madame Mim, Cruela, Medusa, Maléfica o las elefantas maltratadoras de Dumbo) los mensajes entre lineas, la falta de idear originales (no tenéis más que veros Kimba, del maestro Tekuza) y los copy and paste.
No hablo de la animación (me parece que la animacion renacentista de Disney solo es superada por el Estudio Ghibli) pero sí de los valores que intenta meter. No está mal ver Disney pero siempre con un adulto que te explique que Hakuna Matata es algo muy negativo.
El Estudio Ghibli de Hayao Miyazaki hace películas realmente coeducativas donde las protagonistas están al mismo nivel (en valores, poder, fuerza y posibilidades) que los chicos. Sólo con personajes en películas de dibujos como Nausicaä, Fio, Sophie, Nikki o Chihiro las niñas dejarán de pensar en príncipes azules que a la larga destiñen y empezarán a pensar que mucho mejor y mas divertido que ser salvada de un malvado León fratricida, una bruja horrible o una malvada madrastra, es vivir la aventura tu misma, cooperar con tus amigos y ser las heroínas de los cuentos. A parte de la increible cantidad de mensajes antibélicos, ecológicos y de valores que contienen sus películas.
Mis recomendaciones por orden de preferencia:
- Porco Rosso - El viaje de Chihiro. - La princesa Mononoke (obra cumbre de la animación de siempre) - Nausicaä - Mi vecino Totoro - La brujita Nikki - El castillo ambulante - Puedo escuchar el mar - Susurros del corazón - Ponyo en el acantilado - Cuentos de Terramar
Creo sinceramente que es más fácil hablar de mejora de la calidad educativa cuando no tienes que pensar como una empresa. Esto es, que un colegio público lo tiene (a priori) más fácil. ¿O no?:
En el sentido del "ánimo de lucro", sin duda. El colegio privado tiene que "sobrevivivir" y mucho más que eso, tiene que ser rentable. Más allá de la calidad.
También es verdad que a un colegio público los profesores les vienen "dados" por medio de las oposiciones y no hay selección de personal ni tampoco posibilidad de cambiar a un profesor si no funciona. Esto es un plus para el colegio privado muy importante.
Hablando sobre TIC, es verdad que un colegio privado con destinar entre 2-10 euros al mes por alumno durante un año tendría un aula tecnológica que iría desde una pizarra digital (portatil más proyector) por 2 euros a un aula tecnocolaborativa con pizarra digital interactiva, un par de ordenadores, sistema de votación y un par de gadgets más por 10 euros. Esto es algo que un público ni se puede plantear.
La satisfacción pone las cosas más difíciles a los privados. En un público pesa menos este aspecto ya que en el privado se tiene que cuidar la satisfacción del cliente y la del personal, sin descuidar el impacto en la sociedad.
Este post es corto. Sólo os quiero presentar el siguiente blog: Nihilantropía. Es un blog de Ivan F. Mula y no os lo podéis perder, yo ya lo estoy siguiendo.
Para cualquier sociedad avanzada es muy importante saber desarrollar y consolidad su sistema educativo y eso incluye desde las leyes hasta el trabajo que se desarrolla en cada aula, lo que implica su actualización y puesta a punto.
Con la importancia que están adquiriendo las TIC en el uso educativo, estamos asistiendo a uno de los cambios más notables en nuestras aulas. El mundo digital se impone como medio educativo.
En los procesos de enseñanza-aprendizaje, el desarrollo tecnológico propicia la creación de nuevos contenidos, nuevas herramientas y la práctica de nuevas acciones comunicativas. Algunos de ellos tienen un equivalente en la enseñanza tradicional pero otros son conceptos totalmente nuevos.
En los nuevos entornos de enseñanza-aprendizaje los estudiantes deben desarollar nuevas actividades. Kay y Honey (2005) las denominan “habilidades de alfabetización TIC como por ejemplo:
Comunicar eficazmente.
Analizar e interpretar datos
Entender los modelos computacionales
Manejar y priorizar tareas
Implicarse en la solución de problemas
Etc..
Pero los medios digitales no encajan bien en el aula tradicional como bien vemos en el video de Amintr “Tecnología e Metodología”:
Llevamos siglos y siglos en el mismo tipo de aula. Un espacio con cuatro paredes, un montón de alumnos y un centro del conocimiento que siempre ha utilizado las mismas estrategias, herramientas y aciones. Y eso de un cierto tiempo hasta hoy está cambiando radicalmente con una necesidad de hacer las cosas de otra manera.
Estamos muy de acuerdo en que las TIC no sólo es una oportunidad sino una excusa maravillosa para realizar este cambio necesario en el aula. Es el momento de hacer una transformación profunda de la práctica educativa. Eso sí, no sin olvidar métodos tradicionales totalmente válidos pero cambiando la metodología. El uso de recursos tecnológicos siguiendo una metodología tradicional no produce avances significativos, de hecho suele interferir en el proceso educativo (Gutierrez:2009) porque los nuevos medios digitales no encajan bien con la metodología docente tradicional. Esto se puede ver reflejado en el informe AUNA que destaca los cambios que la nueva sociedad de la información debe produce en el proceso educativo:
Cambio en el objeto de enseñanza
Aprender a aprender
Alfabetización digital
Cambio en los objetivos educativos.
Aprendizaje para toda la vida
Procesar información
Resolución de problemas
Cambio en los centros escolares
Infraestructuras
Gestión
Formación del profesorado.
Cambio en las formas pedagógicas
Nuevo rol del profesor.
Nuevo rol del alumno
Cambio en los contenidos didácticos
Más fuentes de información
Nuevos creadores
Interactividad
Materiales individualizados
Tras un breve debate sobre los factores de cambio llegamos a la conclusión que los más difíciles de alcanzar son el individualizar los materiales y la formación del profesorado.
Dentro del informe MEC, nos ha interesado y provocado un mayor contraste de opiniones ha sido el estudio de los procesos que se ven afectados por el uso de las TIC. Dentro de los centros, es llamativo que el 92% lo utilice para las tareas administrativas y tan sólo un 28% para la comunicación con las familias y un 32% para la comunicación interna. Es menor incluso en primaria que en secundaria. Es digno de destacar que las actitudes para utilizar las TIC en los centros son favorables pero se encuentran con obstáculos importantes, casi siempre relacionados con la formación del profesorado.
Dentro de los procesos de aula, las actividades más habituales siguen siendo usar el ordenador para escribir y hacer trabajos, navegar para buscar información y hacer tareas.
Las repercusiones en el alumnado de todo esto son las siguientes:
Más actividades y mayor frecuencia de uso fuera que dentro del centro educativo.
Existe una distancia importante entre la competencia en TIC de los estudiantes y los hábitos de uso en el centro escolar.
Se aprecian diferencias de género lo que ha propiciado el debate aunque no son muy significativas. Se refieren a cuestiones como que los chicos emplean más tiempo en descargar música y software y las chicas a chats, mensajería instantánea y redes sociales y en hacer los trabajos de clase. Las mayores diferencias se producen en cuanto a las apreciaciones sobre las TIC. En este aspecto los chicos manifiestan mayor interés y creen que es más fácil el uso del ordenador que en las chicas.
Si bien las conclusiones no son globales, nuestro debate se ha centrado en lo que creemos que es más novedoso para nosotros, dejando más de lado lo visto en otros foros. Creemos que es la hora de debatir en aspectos puntuales y nuevos que seguir redundando en lo mismo sin avanzar en este camino que se nos abre para poder implementar de una vez y para siempre las TIC en el aula.
Creo que uno de los problemas que tiene la implantación de las TIC para un cambio educativo a mejor es que o bien el/la director/a confía ciegamente en su coordinador TIC (y este controla del asunto) o bien es una persona totalmente identificada con el cambio tecnológico que se está dando ahora mismo en la escuela. Esto a veces pasa pero normalmente se une al desconocimiento de las TIC y de su implantación y esta se hace de una forma desordenada y caótica. ¡Qué bien harían en pedir opinión!
A veces, sólo a veces, las cosas se hacen bien y hay que felicitar por ello este movimiento que viene de las alturas del cole. Desde aquí os quiero contar un caso, el del CEIP Enrique Granados, un mini cole que no está dentro del programa de bilingüismo y que tiene tan sólo una clase de 10-15 alumnos por curso. No tienen casi recursos y la directora (Teresa), ya mayor, es de las que más se mueven por los CTIF en busca de cursos, es la que promueve el movimiento TIC en las aulas, se va todos los sábados a un colegio privado con muchos recursos a aprender de cómo hacen ahí las cosas. Es el mejor colegio donde he tenido el placer de trabajar. Y si ahora quinto y cuarto e infantil tienen su clase equipada con proyector, ordenadores y PDI y está a la espera tercero en este mismo año, todos los profesores tienen blog educativo y el aula de informática es envidable es gracias a ella. Ah! y si ahora yo sé conectar un proyector y que a la vez se vea en una TFT de ordenador, pues también es gracias a ella.
Un caso claro de liderazgo que lleva al cambio. ¡Me encanta!
Todos estamos de acuerdo en que la formación continua de la escuela es algo imprescindible para un cambio (a mejor) y mejora de la escuela. En esta nuestra sociedad de la información las necesidades de formación de los ciudadanos, no sólo de los profesores, se tienen que prolongar a lo largo de la vida. He aquí la importancia que tiene la formación continua para hacer frente a cambios profesionales y no profesionales (ocio por ejemplo).
Y en las escuelas todo se tiene que revisar. Tanto objetivos de los programas, infraestructuras físicas y tecnológicas, la organización, materiales, metodología. Todo cambia. Estos cambios hacen que sea necesario por parte del profesorado el adquirir unas nuevas competencias profesionales que, si no se tienen, hay que aprender. Para esto no sólo hace falta formación continua. Hace falta una buena planificación para sacar a los que están en el fondo de la brecha digital y que alcancen a los que están fuera de ella. Y es justo lo que no se está teniendo. Empezando porque en los colegios públicos muchas veces los cursos (inglés y tecnología) se realizan para adquirir una mejor situación laboral. Y siguiendo porque están mal planteados. Es absurdo que alguien intente aprender a utilizar una pizarra digital interactiva si no sabe utilizar un ratón en condiciones. No tiene ningún sentido que alguien se apunte a un curso de diseño de páginas web si no sabe ni buscar en Google lo que quiere encontrar. Y son dos casos mucho más comunes de lo que os podéis imaginar.
¿Qué hacemos entonces? Porque el desarrollo de los docentes, entendido como actitud hacia el aprendizaje continuo y la innovación como su puesta en práctica, es decir, la formación permanente recibida (Murillo 2008:14) es un factor imprescindible para la eficacia escolar. Y es un factor que hoy por hoy, está fallando desde la base. Creo que alguien debería plantear distintos niveles de formación. Un nivel superior de formación continua (pizarras interactivas, web 2.0, webquest, etc) y un nivel básico de capacitación. Quién no esté preparado para el nivel superior deberá alfabetizarse (tecnológicamente hablando) previamente. Mientras esto no pase, esta formación será lo que es hoy. Un desastre.